MÁS ALLÁ DEL LÍMITE

Umbral I.
Colección DM Writers.

Paisaje con la caída de Ícaro. Anónimo.
9–13 minutos

Reflexión. Búsqueda del propósito superior para sobreponerse a pensamientos de suicidio a partir del relato mitológico de Ícaro.

«No te preguntes qué necesita el mundo. Pregúntate qué te hace sentir vivo y hazlo. Porque lo que el mundo necesita es gente que se sienta viva.»

– Howard Thurman

¿Se ha sentido sin rumbo? ¿Ha sentido el frío vacío de no saber porqué vivir? ¿Ha pensado enfocar su vida?

Si ese es su caso déjeme decirle que aunque aun no nos conocemos, usted y yo hemos compartido -desde perspectivas diferentes- la profunda necesidad de darle un sentido a nuestra existencia, de encontrar una razón que nos motive a mantenernos en pie sin importar el momento y la adversidad.

La siguiente reflexión marcó un antes y un después en mi vida. Me llevó a debatir si la vida tenía efectivamente un propósito mayor. Se convirtió en la tabla que me ayudaría a flotar cuando tiempo atrás deprimido y abrumado de los «reveces» del día a día pensaba que el suicidio era una salida válida para terminar con el cansancio espiritual, mental y físico que sentía.

¿Para qué vivir si no tengo algo que me aferre a la vida?

Encontrar esta tabla me salvó, debo reconocerlo. Creo que así como a mi a usted también podría ayudarlo, le explico.

Esta última pregunta rondó mi cabeza durante un buen tiempo tengo que admitirlo y fue un día, rumbo a clase, que lo comprendí. Pasaba entre el pasto, mojado por la brisa de la mañana, cuando plasmado sobre la cara norte del coliseo de la Universidad del Valle, en Cali, como si flotara de manera perpetua en la pared, Ícaro caía.

-Cae eternamente, eso no lo deja morir,

-¿Cómo podría sobrevivir en caso de caer? Me pregunté.

La historia puede tener otro final. Aquí la reflexión.

EL MITO

La historia de Ícaro hace parte de la mitología griega y data de al menos dos mil años de antigüedad. En está, Ícaro, un joven griego junto a su padre, el hábil y reconocido arquitecto, Dédalo, son encerrados por el rey de Creta, Minos, ante la supuesta participación de Dédalo en el asesinato del mítico Minotauro, la criatura mitad hombre y mitad toro atrapada en un laberinto construido al interior Creta y el cual es asesinado por Teseo, el héroe griego.

El laberinto de Creta. Hieronymus y Matthijs.

Cuando Minos se enteró de la acción de Teseo, enfurecido por la muerte del Minotauro encerró a Dédalo y su hijo en el laberinto como castigo. Ante esta situación Dédalo se dispuso a diseñar y construir un par de alas a partir de plumas, ramas y cera con el fin de escapar de Creta.

Una vez construidas, antes de partir, advirtió a Ícaro que no volara demasiado cerca del sol ya que el calor derretiría la cera de las alas, así mismo le dijo que no volara demasiado cerca del mar, ya que estas se empaparían volviéndolo demasiado pesado para volar. De esta manera Dédalo y su hijo se lanzan al vuelo.

Ícaro siguiendo las instrucciones de su padre, abre las alas y comienza a volar. Pasado el tiempo, sin embargo, se ve retado a subir cada vez más alto. Ícaro sube tanto que el sol derrite la cera de las alas haciendo que éstas comenzaran a desintegrarse y sin más, cae al mar.

La historia, algo trágica, termina con el escape exitoso de Dédalo junto con una profunda reflexión acerca las causas que llevaron a la caída de Ícaro.

Dédalo viendo caer a su hijo Ícaro. Goya y Lucientes, Francisco de.

LA MUERTE

Desobediencia, arrogancia y rebeldía han sido extracciones del relato griego a lo largo del correr de los siglos, sin embargo, ¿fue esto realmente lo que hizo que Ícaro muriera? me pregunté.

«La desobediencia es la virtud original del hombre»

– Oscar Wilde.

Dos mil años después la historia de Ícaro se convierte nuevamente en fuente de debate y reflexión. Por un momento mi mente se puso en silencio. Ícaro y yo de alguna manera compartíamos algo en común ¿Qué importa volar cerca del sol? me dije, así es que se rompen los límites y se hace la historia. Asumir grandes retos – aunque esto implique poner la salud y la vida en juego-.

Tal como en la historia del griego, la decisión de volar cerca del sol, es decir, tomar la determinación de llevar una vida diferente, me había llevado para ese momento a tocar limite, ya estaba cansado, fatigado y la vida se había tornado un lugar frío y gris, me encontraba náufrago, nadando para flotar en un océano metafórico, temía -debo admitirlo- que al igual que Ícaro las olas me arrastraran mar adentro y no pudiese volar de nuevo. El suicidio para ese entonces era sin duda una salida viable, al fin y al cabo, ¿para qué vivir así? off y me voy, decía.

Descanso a la orilla de un río. Arthois, Jacques D’.

CAMBIANDO EL DESTINO

¿Qué hubiese pasado -pensé- si la historia tuviese un desenlace diferente? El siglo XX trajo consigo el desarrollo de nuevos conceptos físicos que me resultan hoy en día misteriosos e intrigantes, tal como el caso del gato de Schrödinger, un famoso experimento en el cual se propuso meter un gato en una caja, posteriormente se planteó la inquietud sobre el estado del gato, ¿estaría vivo o muerto?, no lo sabrían a menos de que se abriera la caja, ambas opciones son válidas en el mundo mental pero es hasta que se observa la realidad física, es decir, que se abre la caja que se puede determinar si el gato está vivo o muerto. Para este caso ¿Qué hubiese pasado si Ícaro antes de partir hubiese llevado consigo un objeto que le permitiese flotar? La posibilidad de flotar haría que la historia tuviese un desenlace diferente me dije. ¿Ícaro vive o Ícaro muere?. ¿Cómo podría saberlo?¿Cómo sabría si tendría éxito? el fin de la historia había sido escrito hace tanto siglos. ¡Física cuántica! Debía probarlo por mis propios medios, al fin y al cabo, para ese momento ya las alas se me habían derretido y nadaba por mi vida.

¡Una tabla! Supuse por un momento un desenlace diferente a la historia, «Ícaro aceptando el rumbo y dispuesto a vivir sin importar los retos y adversidades del camino lleva un objeto ligero que le permitiría flotar el tiempo suficiente como para nadar hasta alguna isla cercana en caso de caer debido al calor del sol, algo así como un chaleco salvavidas. Un objeto liviano que le permitiese flotar. Con esta nueva idea rondando en mi cabeza me dije: la muerte de Ícaro pudo ser quizás el resultado de su imposibilidad para mantenerse a flote después de haber caído y no el hecho de haber volado hasta derretir sus alas; la imposibilidad de flotar el tiempo suficiente para reponerse de la caída y nadar hasta la orilla.

La aviación ha demostrado que es tan importante volar como estar preparados para posibles emergencias.

«La vida es el recurso más valioso con el que contamos cada uno de seres humanos, es lo que nos diferencia de los objetos, materia inerte, y nos da la posibilidad de transformar nuestra realidad física, modificando la forma de la materia a nuestro alrededor» recordé.

¿Fue entonces la imposibilidad de flotar lo que causo la muerte de Ícaro?

Esta pregunta me hizo analizar nuevamente la historia.

FLOTANDO

Autosabotearse, abandonar o desistir de los objetivos, aislamiento y en casos extremos, el suicidio, más que ser efectos de la caída son posiblemente el resultado de no llevar consigo una razón, un propósito o un motivo que permita flotar el tiempo suficiente para recuperar fuerzas y retomar el rumbo nuevamente. Un propósito por lo cual luchar contra la muerte -pensé. El mar de las emociones resulta un lugar hostil para aquel que decide viajar como Ícaro, sin flotador, sin un propósito de vida, un sueño o una meta por cumplir, una razón para aferrarse a la vida, algo que le permita retomar la calma en caso de caer y que le brinde a la vez la posibilidad de nadar a tierra.

La tabla, como le ha llamado, permite entonces flotar durante el tiempo suficiente para que la paz, la tranquilidad, la paciencia y la consciencia retornen al cuerpo, apacigüen la mente y permitan que el Ser retome el control encontrando así la oportunidad en la adversidad; como limpieza después regar accidentalmente una taza de café sobre la mesa o el aprendizaje después de tomar el tren equivocado o levantarse después de haber caído anímica o económicamente en la vida, alcanzando nuevamente la satisfacción personal de logro.

La tabla tiene una forma única para cada persona puesto que nace de las razones del alma, lejos de la sugestión externa. El Ser busca y traza el camino que está dispuesto a seguir aunque el precio a pagar sea el más alto. Una meta que desde lo más profundo desea ser materializada. Ese sueño u objetivo personal -no el de papá, de mamá, familiares cercanos, pareja sentimental o círculo social- sino el personal, el que cada quien desea cumplir antes de morir, ese algo por lo que le diríamos a la tristeza y a la muerte: vuelvan otro día.

Encontrar la tabla, el chaleco o ese objetivo de vida es a mi parecer una manera efectiva de olvidarse de la opción del suicidio y vivir una vida plena a pesar de cualquier circunstancia externa, esto resulta bastante radical pero definitivamente la vida cambia, al menos así fue para mi.

Apunte de un joven sentado. Blay y Fábrega, Miguel.

CONSTRUYA SU TABLA

Expuesto lo anterior, lo invito o la invito a que se tome un tiempo en soledad para encontrar su tabla, haga una lista de las cosas que NECESITA hacer antes de morir, coloque todas las cosas que vengan a su mente.

Algunas serán individuales, es decir, pueden realizarse sin la participación de otras personas como: emprender un viaje, una transformación física, dominar un nuevo idioma, llevar a cabo una investigación práctica que permita crear nuevo conocimiento o tecnología, contribuir desde los hábitos personales a la conservación del planeta y la mitigación del impacto de medio ambiente, elaboración de arte: pintura, actos de teatro, música o literatura. Estos son solo algunos ejemplos, recuerde que cada persona es diferente por lo que es válido tener objetivos distintos.

Con algo de atención notará también que otros objetivos no son suyos completamente sino que son objetivos compartidos, tales como viajar y compartir en familia, comprometerse, casarse, construir un hogar, tener hijos, participar en complejos proyectos sociales, políticos, económicos o comunitarios.

Haga la lista completa, tómese todo el tiempo posible, sea franco con usted mismo, no le tema a los grandes objetivos, puesto que son precisamente éstos los que lo retarán a querer acercarse al sol. Analice a profundidad su ser, escúchese, enfréntese a su realidad, cuestione sus propias creencias y enfóquese en encontrar ese objetivo único y personal que anhela cumplir independientemente de su situación actual en términos sociales, económicos y educativos.

¿QUÉ NECESITA HACER ANTES DE MORIR?

Busque en su interior el camino que siente debe de seguir y cuando lo encuentre sea contundente con sus decisiones.

Realice una lista de al menos diez (10) objetivos personales que dependan de usted, de su aprendizaje y su trabajo, ahora elija tres de esos diez y posteriormente elija uno, se dará cuenta una vez realice el ejercicio que hay muchas razones para vivir.

Aférrese a su tabla, su motivo, llévelo siempre consigo, piense en él habitualmente y verá cómo cada vez que sienta que cae al océano de las emociones, logrará salir más rápido y fácilmente de las tempestades mentales. Paciencia, trabajo, disciplina y perseverancia.

EL SIGUIENTE VUELO

Una vez encontrada su tabla no me queda más que decirle que busque la libertad y la satisfacción que hay detrás de hacer lo que se ama, de seguir las razones de su alma, más aún, deje la muerte en el olvido y viva en la inmortalidad que conlleva la plenitud de vivir cada segundo sabiendo que, aunque hayan errores, caídas y pérdidas, hay también una o quizás más razones para seguir viviendo, para dejar a un lado la idea del suicidio, el autosabotaje o la melancolía y vivir nuevamente.

FICHA TÉCNICA

Título: Más allá del límite
Autor: DM’C
Tipo de obra: Obra escrita · Reflexión
Edición: DM Writers
Año: 2026
Origen: Cali, Colombia

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